Hoy es un día triste
Miro al espejo roto ese
Ese que alguna ves dibujo tu rostro
Que despertaron las lágrimas de mi conciencia
Más hoy con mi semblante bajo alicaído
Como flor marchita vuelvo aferrado a mi locura
Y aún lo recuerdo…
Me disfrazo de niño, toco tus montes, recorro el valle de tu cintura, bajo a tú húmedo manantial y despiertas algo más que inocencia
todo acaba y termina como estrepitoso murmullo de cañón mi tristeza cuelga de mi mano.







